La experiencia no es subjetiva, a partir de esta, se
comienzan abonar pequeños retazos de aprendizaje que en un momento u otro son
necesarios utilizar. Ahora bien, con esta clase se suponía conseguir un
objetivo al cual no llegue. Obviamente
existen mil excusas que puedo comenzar a escribir, como por ejemplo puedo decir
que no lleve suficiente material o que los nervios invadían mi cuerpo. Sin
embargo, ese tipo de justificaciones no me llevan a nada y tampoco dicen nada.
Lo primordial es reconocer que cuando un trabajo no se planea con anticipación
y detalle, futuras catástrofes pueden ocurrir como la del día de hoy.
Afortunadamente existe el término experiencia y, jamás
me volveré a presentar en un salón de clases sin las herramientas mínimas para
poder concretizar mis objetivos. Me doy un poco de pena y estoy enojada conmigo
misma, los errores son buenos si de ellos se aprende, y eso hice.
PD. Esta
reflexión me sirve bastante. Cada vez que no me prepare los suficiente para
algo lo voy a leer para recordar que cada acto de flojera tiene sus
consecuencias.
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